Las profundidades del océano son, sin duda, una de las mayores reliquias del planeta y el ser humano está ejerciendo una presión sobre los océanos enorme.
Nuestro propósito es proteger la biodiversidad marina, así como los recursos locales mediante la implementación de modelos de economía circular.

Las investigaciones marinas que desarrollamos basadas en ciencia nos permiten profundizar en los conocimientos sobre los ecosistemas marinos y desarrollar estrategias para el aprovechamiento de los recursos que al mismo tiempo sean compatibles con objetivos de conservación y que aseguren el bienestar humano a largo plazo y de manera sostenible.

La ciudadanía ligada directamente al mar juega un papel fundamental, cuya presencia y actuación es la primera línea de batalla. La implicación de la ciudadanía nos permite generar información y datos sobre el medio marino, apoyándonos en sectores de interés (como el buceo, la pesca, el turismo o la náutica) para desarrollar actividades de investigación científica.

Hay que entender que cuidar a los océanos es en última instancia cuidarnos a nosotros mismos y esto no es posible si todo ese conocimiento que nos aporta la investigación no llega a todo el mundo, de ahí la importancia de la divulgación. Existe un dicho que dice “se cuida lo que se conoce” y otro que dice “la ignorancia es el mayor enemigo de uno mismo”.

La finalidad principal de la divulgación científica es difundir la investigación de una manera accesible para que sea comprensible por el público general, sensibilizado y promoviendo la curiosidad al resto de la sociedad sobre las actividades que desarrollamos.

“Dar ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás; es la única manera”.
-Albert Einstein-